Asamblea extraordinaria: cuándo y cómo convocarla
La asamblea ordinaria se celebra cada año para aprobar cuentas y presupuesto. Lo que no puede esperar, o lo que tus estatutos reservan a una asamblea especial, va a una extraordinaria.
Paso a paso
- Confirma que el asunto lo requiere. Cambios de estatutos, disolución, compra o venta de bienes importantes o una decisión urgente suelen ir a una extraordinaria. Tus estatutos lo concretan.
- Identifica quién la convoca. La junta directiva o el porcentaje de socios que prevean tus estatutos.
- Limita el orden del día. Solo los puntos que justifican la asamblea: una extraordinaria con diez temas pierde el foco y la participación.
- Explica bien la propuesta. Adjunta el texto exacto que se va a votar, por ejemplo la nueva redacción de un artículo de los estatutos.
- Vota cada punto por separado y guarda el acta. Con el resultado exacto y la participación, sobre todo si tus estatutos exigen mayorías reforzadas.
Errores frecuentes
- Aprovechar la extraordinaria para meter temas que no estaban en la convocatoria.
- No adjuntar el texto exacto que se vota.
- Olvidar las mayorías reforzadas que piden algunos acuerdos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hace falta una asamblea extraordinaria?
Cuando tus estatutos reservan un asunto a ella o cuando la solicita el porcentaje de socios previsto.
¿Puede celebrarse el mismo día que la ordinaria?
Sí, si se convocan las dos correctamente; lo habitual es celebrar una a continuación de la otra.
¿Qué es una mayoría reforzada?
Una mayoría superior a la simple, como dos tercios, que algunos estatutos exigen para las decisiones importantes.